×
Costos reales de lo que se compra afuera y en el país, margen de cada artículo y resultado de las sucursales de Mendoza y San Juan.
Indeme compra afuera y en el país, le pone su margen y vende en dos locales. Con buena parte de los costos en dólares y la importación en el medio, el porcentaje que se marca y lo que queda al final pueden estar muy lejos.
Artículo por artículo, con el costo de traerlo y el costo de venderlo.
Cada local con su alquiler, su gente y sus gastos, mes a mes.
El porcentaje se aplica sobre la factura del proveedor. Pero antes de llegar a la vidriera el artículo suma flete, aduana y despachante, y después de venderlo la tarjeta, las cuotas y los impuestos se quedan con su parte.
Si el próximo despacho viene un 10% más caro, reponer ese par cuesta $ 227.700 y de los $ 27.900 quedan $ 7.200. Por eso el precio se calcula sobre lo que va a costar reponer, no sobre lo que costó.
Trabajamos con lo que ya está en Bejerman: compras, despachos, stock y ventas de Mendoza y San Juan. No hace falta cargar nada de nuevo para empezar.
De cada artículo, importado o nacional, con los gastos de cada despacho repartidos entre lo que trajo.
Por artículo, por familia y por sucursal, al lado del margen con el que se marca hoy.
Ordenados por la plata que hay en juego en cada uno.
Con alquiler, sueldos y gastos, y cuánto tiene que vender cada uno para cubrirlos.
Sobre costo de reposición, en una planilla que el equipo use sin depender de nosotros.
El plazo depende sobre todo de cómo estén cargados los despachos en Bejerman. Se confirma al cerrar la primera entrega.
El primer paso deja ordenados los datos de costos y ventas. Sobre esa base se arma el resto del trabajo, para que los números se mantengan al día.
Están todos incluidos en la propuesta. Tocá cada uno para ver el detalle.
Un tablero que lee Bejerman y muestra cómo cerró el mes en cada local. Se revisa en una reunión mensual, donde se decide qué remarcar y qué dejar de comprar.
Importar es pagar hoy lo que se vende dentro de meses. Con cientos de artículos, es fácil que la plata quede parada en lo que no rota mientras falta lo que sí se vende.
Un cierre diario igual en las dos sucursales, que se cruza con lo que acreditan las tarjetas y los bancos.
La fábrica y el local son dos negocios. Para saber cuánto deja cada uno hace falta un precio entre ellos, con un criterio que acuerden los socios y que se actualice solo.
Vender en Mendoza y San Juan obliga a repartir Ingresos Brutos entre las dos provincias. Y cada despacho deja percepciones que se pueden ir acumulando sin usarse.
En pesos, contra entrega. Incluye el primer paso y los cinco frentes que siguen.
Lo que aparezca en el camino y no esté en esta lista se presupuesta aparte.